La revolución sexual: tres fases
La revolución sexual: tres fases
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05 - ene - 2007
AUTOR: José Pérez Adán - Dpto. Sociología
FUENTE: Universidad de Valencia

"Una revolución es un proceso acelerado de cambio concentrado en el tiempo". A la hora de estudiar los cambios recientes en los comportamientos humanos, en especial en relación al comportamiento afectivo y sexual, necesitamos entender la "revolución sexual" de los años 60.

Con la revolución sexual ocurre algo parecido a lo que ocurre cuando nos referimos a la revolución industrial. Para entender y hacer entender un proceso tan complejo, dividían el fenómeno y hablaban de una primera, de una segunda, y de una tercera revolución industrial, que vendrían representadas respectivamente por la máquina de vapor, la organización industrial de la producción, y la computadora.

Este proceso revolucionario en el que todavía estamos inmersos, quizá por tenerlo tan cerca, no ha sido calibrado en muchos ambientes con la justeza que merece. Por eso para entender qué es lo que ha pasado y está pasando y las implicaciones de las nuevas actitudes respecto a la procreación humana aparecidas en los últimos años, trataremos de acompañar la descripción analítica de la revolución sexual con su desglose en tres fases: tres revoluciones sexuales cada una con una palabra clave y una datación concreta. La distinción es una necesidad explicativa.

Hablamos de un mismo proceso, simultáneo e interrelacionado, que separamos y diseccionamos para entenderlo mejor.

La primera revolución sexual es la consecuencia social del desarrollo de la farmacología contraceptiva que se implanta a finales de los años 60 del siglo pasado y que de hecho divide la sexualidad en dos campos estancos. Por un lado está la capacidad de engendrar, y por otro, completamente separado, la capacidad de gozar de placeres específicos.

Separamos sexo y procreación. Esto, en definitiva, supone un punto de partida nuevo en la historia de la sexualidad y de la cultura de los comportamientos humanos: ya nada es como ha sido desde el principio. La palabra clave aquí es "píldora". La píldora anticonceptiva es de hecho el invento técnico que de manera más radical ha cambiado la vida de las personas desde que tenemos memoria histórica.

La segunda revolución sexual se inicia, como muy bien muestra el famoso Janus Report de 1993 , en los años 80, y supone la aceptación paulatina y la consiguiente aprobación de comportamientos catalogados como "desviados" desde tiempo inmemorial. La palabra clave aquí es "homosexualidad", aunque no nos refiramos exclusivamente a ello. El hecho más singular de esta segunda revolución es un cambio de opinión pública que produce la aprobación social de las relaciones homosexuales, pero en general podemos referirnos a la
comprensión más o menos generalizada del sexo como algo que pertenece en exclusiva alámbito privado del que lo tiene y que no está sujeto, por tanto, a rendición de cuentas públicas de ningún tipo.

La tercera revolución sexual tiene lugar con el cambio de siglo. Este tercer paso abre ciertamente unas perspectivas inimaginables hace solo unos pocos años. Podemos atisbar aquí un posible fin del sexo. La palabra clave es ahora "reprogenética". Con las nuevas tecnologías biomédicas aplicadas a la reproducción humana, podemos adquirir el dominio efectivo de dos procesos: la clonación y el placer sexual. La fecundación in vitro fue el prólogo de la clonación y la clonación es el adiós a la paternidad. Con el dominio de la técnica el mercado se hace cargo de la reproducción social (la reprogenética) y el laboratorio sustituye a la unión conyugal.

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