¿Existe libertad sin responsabilidad?
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26 - mar - 2008
AUTOR: Belén Galeas
FUENTE: Belén Galeas

Antes de responder a la pregunta pienso que es necesario aclarar la definición de estas dos palabras, ya que con el tiempo, ambas han ido perdiendo su verdadero valor por las definiciones subjetivas y/o erróneas a
las que han sido sometidas.

“Hacer lo que a cada uno se le dé la gana” es un claro ejemplo del error mencionado anteriormente, en que se confunde el significado de libertad con el de libertinaje que es un vicio desarrollado por el mal uso
del poder de elección que tenemos las personas. Dos significados (complementarios entre sí) que me parecen ciertos sobre la libertad son:

• “La libertad no es una facultad sino una propiedad de la persona, más específicamente de la voluntad. Es un poder que tiene el hombre de dirigir su conducta hacia fines que él mismo se ha propuesto, sin ser coaccionado por ninguna fuerza externa o interna”[1] y

• “… la libertad supone el poder de ser plenamente uno mismo, o la capacidad de llegar a ser plenamente uno mismo;… de realizar plenamente nuestras potencias humanas.”[2]

Un hombre es más libre cuando tiene varias opciones para decidir entre ellas. Cuando decide una opción buena, que de acuerdo a su naturaleza humana lo haga crecer como persona e inclusive ayude a los demás que estén involucrados, está ejerciendo positivamente su libertad, la que crece con la repetición de este acto, creándose un buen hábito, que ya llegando a ser una virtud le traerá más felicidad a la persona libre, dueña de sí mismo.

Por otro lado, tenemos la responsabilidad. Frecuentemente se relaciona esta facultad del hombre con la obediencia. Responsabilidad no es obedecer, va mucho más allá. Ser responsable es aprender a tomar decisiones y responder por los actos realizados u omisiones hechas por uno mismo, sea que hayan sido voluntarios o no, sin importar si éstos fueron planificados de manera personal o grupal. Además, ser responsable implica preocuparse porque aquellos en quienes se puede influir, conozcan esta virtud y la desarrollen.

Una vez aclarados los términos, se puede encontrar que hay un nexo entre libertad y responsabilidad. Si la libertad es poder escoger entre varias opciones, diferenciar y decidirse por la mejor, la responsabilidad es el
acto que le sigue: responder por los actos realizados. Al decir actos realizados, no sólo se refiere a las acciones hechas después de haber tomado una decisión, sino todos los pasos previos a la misma, como el informarse
sobre el tema, plantear y descubrir posibilidades, etc.

Cada cosa que hagamos, así no sea una toma formal de una decisión, son decisiones que tomamos, aunque sea de manera inconsciente; por ejemplo, ante una situación nueva para nosotros, debemos informarnos apropiadamente para poder conocer y tomar una buena decisión, pero antes, tenemos la opción de informarnos o de no hacerlo.

Si por cualquier motivo no nos informamos sobre la cuestión, son nuestra responsabilidad las consecuencias que surjan a continuación, más aún si tomamos la decisión final y sus repercusiones son negativas y afectan a terceras personas.

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