Cinco preguntas que explican que se pierde con las relaciones sexuales
antes del matrimonio.
1. ¿El amor y el sexo van unidos?
El amor casi nunca implica sexo. Unos hermanos se quieren; una madre
ama a sus hijos; un hombre quiere a su empresa y a sus amigos. Incluso
en un matrimonio que se aman mucho no piensan habitualmente en el sexo.
2. ¿El sexo contribuye al amor?
La respuesta no es sencilla y requiere paciencia. En primer lugar, los
placeres sexuales producen gusto y por tanto atracción y deseo
de repetirse. Según esto, aumenta el amor - sentimiento hacia
quien produce ese gusto. Sin embargo, esto no siempre es bueno moralmente,
ni bueno para el amor verdadero. En general, hay dos situaciones:
La búsqueda individual de placeres sexuales fomenta el egoísmo
y se opone al amor.
En los placeres sexuales compartidos, es posible utilizar a la otra
persona como objeto que satisface el propio gusto. Aquí hay mucho
de egoísmo y poco de buscar el bien del otro, con lo que el amor
sale perjudicado. Pero también es posible usar el sexo buscando
el bien del otro, y en este caso el amor mejora.
3. ¿Cuándo se usa el sexo
buscando el bien del otro? Tampoco es sencillo distinguirlo.
Veamos dos casos más claros:
El amor mejora cuando se desea el nacimiento de un hijo. Allí
se busca un bien para toda la familia: el recién nacido recibe
el don de la vida, sus hermanos reciben un hermano a quien amar, y los
padres reciben el don de la paternidad -maternidad-. Un hijo siempre
es un gran bien del que nadie se arrepiente, aunque haya problemas económicos
o de otro tipo.
El amor empeora cuando se usa el sexo fuera del matrimonio. Allí
se priva a la otra persona de su intimidad y su virginidad, sin otorgarle
el don de la maternidad -paternidad-. Hay mucha parte de egoísmo
y el amor sale perjudicado.
4. ¿El sexo en el noviazgo no busca
el bien de ambos? Consigue placeres para ambos, pero esos placeres
no son un bien para ellos (caprichos y gustos no siempre son un bien).
Con esos actos pierden intimidad y dignidad, y a cambio no ganan paternidad
y familia; sólo gustos. Por tanto es un amor equivocado que sólo
consigue gustos a cambio de grandes pérdidas.
5. ¿Por qué se pierde dignidad?
La dignidad del hombre en estos aspectos exige varias cosas:
El cuerpo humano no debe ser objeto de uso o intercambio (hoy con una
persona, mañana con otra). Sólo debe entregarse a alguien
cuando previamente hay un compromiso firme, ante testigos (boda) de
quererse para siempre.
Las facultades generadoras de la persona humana tienen una misión
de gran categoría: traer al mundo otros seres humanos. Usarlas
únicamente para obtener placeres es rebajar enormemente su dignidad.
Estas pérdidas de dignidad son bastante claras, y cualquier persona
se siente maltratada cuando se da cuenta de que está siendo usada
de modo provisional o como objeto que da gusto.









